Iván Cabrera
07/07/2025
Listado de reclamaciones que un cliente puede presentar ante el Banco de España respecto a la actuación de bancos u otras entidades financieras. Estas reclamaciones pueden derivarse de incumplimientos contractuales, falta de transparencia, prácticas abusivas u otros comportamientos irregulares por parte de las entidades.
1. Cobro de comisiones indebidas o no justificadas
Una de las causas más habituales de reclamación se refiere al cobro de comisiones por parte de los bancos que el cliente considera no acordadas, no justificadas o abusivas. Esto puede incluir comisiones por mantenimiento de cuentas, administración, emisión o renovación de tarjetas, descubierto en cuenta, transferencias, ingresos en efectivo, etc. Si el banco no ha informado de forma clara y previa sobre estas comisiones o las ha aplicado sin consentimiento, se puede considerar una práctica contraria a la normativa de transparencia bancaria.
2. Falta de transparencia en la contratación de productos financieros
Muchos clientes presentan reclamaciones cuando sienten que no recibieron información suficiente, clara y comprensible antes de contratar un producto financiero, como un préstamo personal, una hipoteca, un fondo de inversión o un depósito a plazo. El banco tiene la obligación legal de ofrecer información precontractual completa, incluyendo simulaciones, condiciones esenciales, riesgos asociados y costes. La omisión de esta información o la inclusión de cláusulas poco comprensibles puede motivar una reclamación ante el Banco de España.
3. Mala praxis en la concesión de hipotecas o préstamos personales
Es frecuente que los consumidores aleguen irregularidades durante la contratación de productos de financiación, como hipotecas o préstamos. Estas prácticas pueden incluir la imposición de productos vinculados no deseados (seguros, tarjetas, cuentas adicionales), cláusulas abusivas (como cláusulas suelo o redondeo al alza en intereses), o incluso la falta de una evaluación rigurosa de la solvencia del cliente, lo que puede suponer un riesgo de sobreendeudamiento. Todo ello puede ser objeto de reclamación si no se actuó conforme a la normativa bancaria y de protección al consumidor.
4. Errores en la información de saldos, movimientos o cargos bancarios
Los errores en la operativa diaria también son motivo de reclamación frecuente. Esto puede incluir discrepancias entre el saldo real y el mostrado, cargos duplicados, movimientos no reconocidos por el cliente, errores de contabilización o retrasos en el abono de ingresos. Si el banco no ofrece una solución satisfactoria o no justifica adecuadamente estos errores, el afectado puede presentar su queja ante el Banco de España.
5. Trabas o negativa injustificada para cerrar cuentas bancarias o cancelar productos
Algunos clientes denuncian dificultades al intentar cancelar cuentas corrientes, tarjetas, productos de inversión o servicios financieros. Los bancos, en algunos casos, imponen requisitos innecesarios o alargan el proceso de forma injustificada. También puede ocurrir que, tras solicitar el cierre, el producto siga generando comisiones o recibiendo cargos. Estas prácticas pueden ser objeto de reclamación por vulnerar el derecho del consumidor a dejar de utilizar un servicio.
6. Incidencias con transferencias nacionales o internacionales
Los errores o retrasos en operaciones de transferencia, tanto nacionales como internacionales, son motivo habitual de queja. Se puede reclamar por transferencias no ejecutadas, realizadas a una cuenta incorrecta, duplicadas, retenidas sin justificación clara, o que no llegan en el plazo prometido. Dado que estas operaciones deben ejecutarse conforme a plazos regulados (por ejemplo, en 1 día hábil para transferencias SEPA), cualquier incumplimiento puede ser reclamado.
7. Mala gestión de cuentas y productos tras el fallecimiento de un titular
Los herederos legales pueden presentar reclamaciones cuando el banco dificulta el acceso a cuentas de una persona fallecida, exige documentación no prevista en la normativa, retrasa excesivamente la entrega de fondos, o no permite la liquidación del patrimonio. La gestión de herencias debe realizarse conforme a procedimientos establecidos, y cualquier obstáculo indebido o trato discriminatorio puede dar lugar a una reclamación.
8. Comercialización inadecuada de productos de inversión complejos
Existen múltiples casos en los que se ha reclamado por la venta de productos financieros complejos —como participaciones preferentes, bonos convertibles, derivados, fondos de inversión de alto riesgo— a clientes que no tenían el perfil adecuado para entender y asumir dichos riesgos. Si el banco no realizó los test de idoneidad y conveniencia, o si falseó o maquilló la información sobre el producto, el cliente puede dirigirse al Banco de España o incluso a la CNMV para denunciar la mala praxis.
9. Incumplimiento de la normativa sobre protección de datos personales
Otra causa legítima de reclamación se da cuando el banco utiliza, cede o gestiona inadecuadamente los datos personales del cliente, sin cumplir con lo establecido por la normativa vigente (como el Reglamento General de Protección de Datos o la LOPDGDD). Esto incluye llamadas no deseadas, cesión de datos a terceros sin consentimiento, negativa a rectificar datos erróneos o mantener datos tras la cancelación de productos.
10. Incumplimiento de condiciones contractuales previamente pactadas
Finalmente, los clientes también pueden reclamar si el banco modifica unilateralmente condiciones ya firmadas, no respeta ofertas publicitadas, o aplica cambios sin previo aviso suficiente. Por ejemplo, si un contrato de hipoteca fija un tipo de interés y el banco lo cambia sin consentimiento, o si se prometieron condiciones especiales (como bonificaciones o devolución de comisiones) que luego no se cumplen, el cliente tiene derecho a quejarse y solicitar reparación.