Iván Cabrera
16/11/2024
En el actual contexto económico, aunque la inflación parece estar controlada a corto plazo, persisten riesgos y desafíos significativos. Uno de los efectos acumulativos más notables es la subida sostenida de precios en los últimos años, que en algunos casos ha superado el 20% en solo cuatro años. Pese a una inflación anual moderada en el presente, la inflación acumulada ha erosionado seriamente el poder adquisitivo, especialmente de aquellos que ahorran en efectivo. A esto se suma la falta de crecimiento en los ingresos, lo que ha complicado aún más la situación económica de muchas familias.
A pesar de estas dificultades, aún es posible acumular riqueza a largo plazo mediante inversiones constantes y planificadas, incluso con aportes modestos como 100 euros al mes. Para los más jóvenes, esa cantidad, aunque pueda parecer un esfuerzo, tendrá un gran impacto en el tiempo. En cambio, para quienes tienen más de 50 años, el efecto será menor, lo que podría requerir una inversión mayor. Es importante que los más jóvenes comprendan el valor de la disciplina en el ahorro y la inversión temprana, pues con el tiempo, esta práctica puede considerarse uno de los mejores consejos financieros que reciban.
Analizaremos el impacto de la inflación acumulada en los ahorros, el efecto de la escasa subida de los ingresos, y cómo las pequeñas inversiones periódicas pueden ayudar a mitigar estos efectos. La herramienta del interés compuesto, especialmente a través de vehículos de inversión accesibles como los ETFs, permite construir un patrimonio significativo a largo plazo con un riesgo moderado.
Específicamente, si una familia decide invertir 100 euros al mes durante 25 años en un fondo indexado o ETF con un rendimiento anual promedio del 7%, al final de este periodo su inversión inicial de 30.000 euros se convertirá en aproximadamente 81.500 euros, gracias a la magia del interés compuesto. Aunque algunos críticos advierten que estas proyecciones no siempre reflejan la volatilidad del mercado o los costos ocultos, la evidencia muestra que a largo plazo, una inversión diversificada y de bajo costo puede contrarrestar el impacto de la inflación y de los ciclos económicos adversos.
La disciplina de mantener inversiones a lo largo del tiempo es clave, ya que permite aprovechar el interés compuesto, que genera ganancias tanto sobre el capital invertido como sobre los intereses ya ganados. Este proceso es más que una estrategia financiera: promueve la paciencia y la constancia, valores esenciales en la acumulación de riqueza. Los ETFs, que replican el rendimiento de diversos índices de mercado, permiten diversificar a bajo costo y ofrecen acceso a una amplia gama de activos como acciones y bonos, favoreciendo a inversores con distintos niveles de ingresos.
A la par de estas estrategias, es vital considerar el riesgo que supone la acumulación de inflación en el tiempo. Mantener el dinero en cuentas de ahorro de bajo rendimiento en lugar de invertirlo implica una pérdida de poder adquisitivo en términos reales. La inversión regular, incluso en pequeñas cantidades, es una estrategia eficaz para proteger el valor del dinero frente a la inflación.
Además, con la tecnología actual, nunca ha sido tan fácil invertir. Plataformas accesibles permiten configurar inversiones automáticas que fomentan el hábito del ahorro y la inversión, ajustándose al presupuesto de cada familia. Este tipo de planificación a largo plazo se vuelve crucial en un entorno de ingresos estancados y alta inflación acumulada.
En tiempos de alta deuda global y posibles cambios en el sistema financiero, como la creación de monedas digitales de bancos centrales que podrían restringir el uso del dinero, es aún más importante diversificar las inversiones y proteger el patrimonio fuera del sistema bancario tradicional. Activos como acciones o bienes raíces pueden ofrecer una barrera de protección frente a posibles restricciones financieras en el futuro.
En definitiva, si eres joven, comienza a invertir desde ahora; y si ya tienes más edad, anima a las personas a tu alrededor a hacerlo. El tiempo y la constancia son los mejores aliados en la construcción de una base financiera sólida para el futuro.