Se avecinan Deflación y Recesión Económica
Iván Cabrera
15/07/2023
La deflación, en términos simples, se refiere a una disminución generalizada y sostenida en el nivel de precios de bienes y servicios en una economía. Cuando la deflación se instala, nuestro dinero adquiere mayor poder adquisitivo, lo que significa que podemos comprar más con la misma cantidad de dinero. Puedes imaginártelo como un descuento constante en todos los productos y servicios.
La deflación puede ser causada por varios factores. Uno de los más comunes es la disminución de la demanda agregada. Si los consumidores y las empresas reducen sus gastos, los productores deben reducir sus precios para estimular la compra. Otra causa puede ser el exceso de oferta en determinados sectores económicos, lo que genera una presión a la baja en los precios.
La deflación y la recesión económica están estrechamente relacionadas. La deflación puede ser tanto causa como consecuencia de una recesión económica. Cuando una economía entra en recesión, la producción y el empleo disminuyen, lo que lleva a una reducción de la demanda y los precios. Esta disminución de precios puede a su vez exacerbar la recesión, ya que los consumidores posponen sus compras esperando precios aún más bajos.
Aunque puede parecer beneficioso experimentar una disminución en los precios, la deflación prolongada puede tener consecuencias negativas para la economía y los individuos. Uno de los efectos perjudiciales es el aumento de la deuda real. A medida que los precios bajan, el valor real de las deudas existentes aumenta, lo que dificulta su pago para individuos y empresas.
La deflación también puede llevar a la llamada "trampa de la liquidez". En este escenario, las personas y las empresas tienden a retener su dinero en lugar de gastarlo, ya que esperan que los precios sigan disminuyendo. Esto reduce aún más la demanda y agrava la recesión económica.
La deflación puede tener un impacto significativo en el empleo y la inversión. Los empleadores pueden retrasar las contrataciones y recortar puestos de trabajo en un intento de reducir costos, lo que lleva a un aumento en la tasa de desempleo. Además, la deflación puede desincentivar la inversión, ya que los empresarios anticipan menores ganancias futuras debido a la disminución de los precios.
Los responsables de la política económica tienen varias herramientas para combatir la deflación. Una de ellas es la política monetaria expansiva, que implica la reducción de las tasas de interés para estimular el gasto y la inversión. Otra herramienta es la política fiscal expansiva, que implica aumentar el gasto público para impulsar la demanda agregada. Estas medidas buscan frenar la caída de precios y reactivar la economía.