El juicio representa la conclusión de diversas investigaciones y procedimientos que durante los últimos quince años se realizaron en diversos países, entre otros en Bulgaria, Italia, Rumanía, España y Portugal.
La acusación promovida por el Ministerio Público de la Confederación (MPC), que constituye la fiscalía federal, se dirige contra el Credit Suisse y cuatro acusados. Estos, presuntamente, habrían colaborado en diversas funciones con Evelin Banev, el jefe de una red que importaba decenas de toneladas de cocaína de América Latina a Europa. Gracias al apoyo del segundo banco suizo y de los demás acusados, la organización criminal habría blanqueado decenas de millones de francos entre los años 2004 y 2007.
Banev fue detenido en septiembre del pasado en Ucrania, gracias a una orden internacional de búsqueda de Interpol, luego de mantenerse cautivo durante años. Además de su acusación en el proceso actual el búlgaro ha sido ya condenado, en ausencia, en Italia y en Rumania. De 56 años de edad, apodado «Brendo», Evelin Banev es considerado el “rey búlgaro de la cocaína”.
Según diversas fuentes, Banev, un ex luchador, había sido ya condenado en Bulgaria a siete años y medio de prisión por participar en una red de blanqueo de dinero. Su condena fue finalmente reducida en 2018 a seis años por el Tribunal Supremo de ese país. Su grupo criminal operaba en el Reino Unido, Estados Unidos, Suiza y Austria, según la acusación. «Brendo» fue condenado, también, en 2017 a 20 años de prisión en Italia, bajo la acusación de importar 40 toneladas de cocaína desde América Latina, entre 2004 y 2007, para la ’Ndrangheta calabresa. En Rumania su condena se eleva a 10 años y medio de cárcel. Sin embargo, nunca cumplió sus penas, ya que se fugó aprovechando una liberación durante la espera del juicio en Bulgaria.
Credit Suisse está acusado de blanqueo de capitales agravado. La fiscalía presume que el banco no tomó todas las medidas organizativas necesarias para evitar el depósito de estos fondos de origen delictivo en cuentas abiertas por miembros de confianza del clan Banev.
Los dos acusados búlgaros son, al parecer, agentes de confianza de Banev, responsables de la apertura de cuentas en Suiza y de la adquisición de bienes inmuebles. Se les acusa de blanqueo de capitales agravado y de participación en una organización delictiva.
En un comunicado que emitió la semana pasada el banco «rechaza sin reservas todas las acusaciones formuladas contra él, en esta causa». Y anticipa que se defenderá «con determinación» ante los tribunales. Credit Suisse también está convencido de la inocencia de su antiguo asesor de clientes que figura entre los acusados por gestionar las cuentas del clan.
Según la fiscalía helvética, Evelin Banev pasó por alto los indicios de que los fondos tenían un origen delictivo. Tampoco comunicó sobre éstos a la Oficina de Información sobre el Blanqueo de Capitales y, adicionalmente, habría obstaculizado la identificación, el descubrimiento y la confiscación del dinero.